Siloé   Jornada de reflexión para parejas

Se realiza en dos partes: una introducción el sábado por la noche, y la Jornada en sí todo el domingo.

Estos son los archivos que pueden bajarse:
Desarrollo de la Jornada
1. Menú
2. Conócete a ti mismo
3. El Plan de Dios
4. Crisis matrimoniales
5. Las tres dimensiones del amor
6. Mi compromiso cristiano
7. Examen de conciencia
Diploma

Sábado: llegada equipo 19,30

Revisión GENERAL Revisión del salón

 Mesas siloístas (en lo posible pupitres dobles, una mesa por pareja): carpetas, lapiceras, galletitas, caramelos, vasos, identificaciones.
Mesa auxiliar: carpetas y lapiceras de repuesto, medicamentos, caja de aportes de los siloístas.
Mesa principal: idem mesa siloístas, jarra con agua.
Mesa de recepción de invitados: tarjetas identificatorias, lista de participantes, alfileres, café, te.
Verificar lista en mesa de entrada
Carteles indicadores de baños. Pizarrón y/o papelógrafo para ideas fuerza. Tizas y/o marcadores.

(Carrito de cartas y palancas).

20

30´

Recepción de matrimonios

Todos

20,30

50´

1. Bienvenida y presentación: salutación, presentación de siloístas y rollistas.

 

21,25

15´

2. Audiovisual (optativo) sobre la familia en nuestro tiempo

 

 

30´

3. Rollo “Estado actual de la familia”

 

22,10

10´

Información para mañana

Hoja 1 (menú)

Domingo: llegada equipo 7,45

8,30

30’

Recepción de invitados

 

9,00

25’

4. Rollo CONOCETE A TI MISMO

 

 

25’

 5´

Trabajos individuales en carpetas

Se sirve café, reponer caramelos y galletitas

(hoja 2)

café

10,00

20’

30’

 

5. EL PLAN DE DIOS

6. Rollo laico sobre el Plan de Dios

sacerdote

11,50

30´

Trabajos en pareja y diálogo

(hoja 3)

12,00

30´

30´

7.  Rollo CRISIS MATRIMONIALES

Trabajo en la carpeta individual y en pareja

 

(hoja 4)

13

20’

8. Meditación sobre la sacramentalidad del matrimonio

Sacerdote- templo

13,20

10´

Foto

 

13,30

60´

ALMUERZO: escuchar más que hablar; pero si nadie lo hace, tratar de conversar. Los rollistas sirven.

 

Salir todos juntos.

14,45

15,30

40´

50´

 

9. Rollo LAS TRES DIMENSIONES DEL AMOR

Trabajo en la carpeta individual y en pareja  (hoja 5)

* servir café, caramelos, galletitas...

 

(hoja 6)

16,20

25’

20’

10. Rollo COMPROMISO CRISTIANO

Reflexión y preguntas en pareja

17,10

20’

90’

11. Celebración penitencial
– EXAMEN DE CONCIENCIA
CONFESIONES

(hoja 7)

cartas

19,00

60´

Misa con la comunidad 

templo

20,00

40´

12. Renovación promesas matrimoniales
Encuentro con familiares

Capilla y salón

Desarrollo de la Jornada para parejas matrimoniales “SILOÉ”

1. Bienvenida y presentación

1. Oración

Antes de comenzar me voy a permitir leerles una oración para disponer nuestros corazones hacia el Señor:

¡Padre nuestro!

Tú que nos has elegido desde el principio para que reproduzcamos en nosotros los rasgos de tu Hijo, de modo que él sea el primogénito entre muchos hermanos, nos has llamado, nos has dado tu amistad, nos has hecho partícipes de tu gloria, la garantía es el Espíritu que has puesto en nuestros corazones.

Te pedimos, Padre, que derrames sobre nosotros los tesoros de tu bondad, que tu Espíritu nos llene de fuerza y energía hasta lo más íntimo de nuestro ser, que Cristo habite, por medio de la fe, en el centro de nuestra vida, que el amor nos sirva de cimiento y de raíz.

Ahora, hermanos, recemos la oración que tienen en su carpeta. Ven, Espíritu Santo…

No vayan a pensar que vamos a pasar todo el día rezando, sino que creemos que es la mejor manera de empezar la jornada; saludando a nuestro Padre.

2. Bienvenidos

Queremos darles la bienvenida en nombre de todo el equipo de Siloé y agradecerles su presencia. Es nuestro deseo que pasen un día agradable.

3. Explicación de las jornadas

Han llegado al momento de saber que el Siloé del cual les habrán hablado mucho seguramente no les habrán contado nada: no les han contado nada, no por querer crear expectativas, sino porque es lo mismo que si yo quisiera contarles una película o describirles un paisaje. Cada uno de ustedes lo interpretará o vivirá de un modo distinto. Siloé es igual: para interpretarlo hay que vivir la jornada, pero completa. Por eso les pido que no juzguen a la jornada parcialmente, sino en su totalidad, cuando ésta finalice. Traten de abrir sus corazones así aquí somos todos hermanos.

Para despejar algo el panorama les diré qué no es Siloé.

Siloé no es una mesa examinadora donde se acumularán sus conocimientos religiosos. Siloé tampoco es el poseedor de una varita mágica que puede solucionar problemas, o puede ser portador de felicidad, pues sabemos que la felicidad no la da el asistir a una jornada matrimonial, sino el amor y la comprensión que aporta cada uno de ustedes a la pareja, en todo momento o situación.

Hagamos de cuenta que cada uno de nosotros tiene un hilo y que durante el día se pondrán sobre la mesa perlas de distintas formas y tamaños; cada uno tomará la que más necesite para formar su collar; que Dios nos ilumine para que armemos el más bello collar colmado de amor y de esperanza. No quiero ser reiterativo, pero durante las jornadas veremos qué pasa con este collar.

4. Comentario sobre los chicos

Con respecto a sus hijos les diré que serán cuidados por matrimonios que ya hicieron esta jornada y ahora dan lo mejor de sí para que otros hermanos puedan avanzar. A sus chicos les proyectarán películas, les harán entretenimientos, juegos, en síntesis, lo van a pasar fenómeno. En el transcurso del día recibiremos noticias de ellos.

5. Carpeta

Las carpetas son para que archiven el material que les iremos dando, y también para anotar algún concepto que les resulte interesante, esas carpetas son personales, no las tienen que entregar al finalizar la jornada. Traten de anotar todo lo que puedan, no se confíen en la memoria, pues luego sacaremos conclusiones de las charlas que darán los matrimonios y esas anotaciones les ayudarán.

6. Mención de los rollistas o panelistas

Antes mencioné que habrá matrimonios que darán charlas. Ellos son como ustedes. No son teólogos, ni catequistas, ni peritos en relaciones humanas. Lo único que les caracteriza es su vocación de servicio y un gran amor a sus hermanos. Por último si necesitan algo solicítenlo a su coordinador: caramelos, lapicera, en fin, lo que les haga falta (menos plata porque somos unos secos).

7. Tuteo

Me olvidaba decirles algo: como estamos entre hermanos, los siloístas acostumbramos tutearnos, pero si a alguno no le agrada que nos lo diga. Lo vamos a tutear igual, pero por lo menos sabemos que no le gusta. 8. Presentación Y ahora para romper el monólogo vamos presentarnos. En esta oportunidad vamos a hablar los hombres si las mujeres nos dejan. Diremos nuestro nombre y el de nuestra esposa, edades (si quieren), si tenemos hijos, cuántos, de qué edad, ocupación, si tenemos algún hobby y cuál es nuestro equipo de fútbol preferido. Lo haremos comenzando de izquierda derecha.

• Otra forma: presentación del matrimonio... Alguna anécdota risueña de los primeros tiempos de casados...

Comenzaré yo... me llamo...

Presentación del sacerdote

(Graciela) Julio les estuvo contando lo que no es Siloé, yo en cambio les aclararé un poco el panorama, diciéndoles de qué temas se hablará durante el día, aunque no les revelaré totalmente su incógnita.

Dios, nuestro padre, ha querido la existencia de la familia, la cual es la célula originaria de toda sociedad, su fuente y raíz primera. En ella hombres y mujeres se desarrollan y se realizan como personas. Dios ha pensado la familia dentro de su plan creador y salvador. En este plan la familia es imagen y semejanza de la vida trinitaria divina. Puesto que somos cristianos, es bueno que veamos la dimensión sobrenatural de nuestro matrimonio y nuestra familia. Estamos convencidos que si no tenemos en cuenta la palabra divina no llegaremos a descubrir la profundidad del matrimonio y la familia. Recordemos bien, por medio del sacramento del matrimonio, Dios pone su amor en nuestros corazones para que seamos buenos esposos y padres. Pero lo material va tentando al ser humano, de ahí que en toda familia, incluso en las cristianas, se mezclan el amor con el egoísmo, la virtud con el pecado. Somos conscientes que nuestro hogar se ve atentado por graves males. Será bueno analizar sobre el estado actual de la familia y principalmente de la familia cristiana. Consideraremos esa situación tomando conciencia, asumiéndola y trataremos de resolverla a la luz de Cristo.

Como paso inicial de nuestra jornada Marta y Mario nos hablarán sobre "El estado actual de la familia".

Luego, mañana, Cristina y Pascual nos introducirán en "El plan de Dios". Pero también están dentro del plan de Dios las crisis matrimoniales. El amor, si es auténtico, es un dinamismo vital y todo dinamismo vital está sujeto a crisis. Estas son necesarias para poder llegar a un mayor afianzamiento en nuestro matrimonio. Procuraremos revelar cómo a cada uno de nosotros la vida y Dios nos enfrentan con crisis para lograr una plenitud mayor, humana y cristiana. Uno de los fines de esta jornada es invitar a reflexionar cómo vivimos esas crisis. Escucharemos a Olga y Franco que nos hablarán de las "crisis matrimoniales".

Más tarde reflexionaremos sobre el amor conyugal en sus tres dimensiones, la sensible, la espiritual y la sobrenatural. Todo auténtico amor conyugal cristiano ha de abarcar esas tres dimensiones sin perder de vista ninguna de esas, ni descollar una sobre otra; del equilibrio de ellas depende la verdadera felicidad. Uno de los frutos de estas jornadas ha de ser el que podamos reflexionar y hacer auto examen, personal y en pareja, acerca de si se dan y en qué proporción y grado, estas tres dimensiones en nuestro matrimonio. Sobre "las tres dimensiones de la amor" Susana y Alfredo los darán pautas.

Luego de las charlas, la reflexión en pareja nos ayudará a intercambiar experiencias y enriquecernos mutuamente.

Consideremos que los cuatro temas a tratar, estado actual de la familia, plan de Dios, crisis matrimoniales y las tres dimensiones del amor y son básicos y fundamentales, cada vez que se quiere encarar con seriedad una reflexión; además los cuatro están ligados entre sí.

Ahora Julio les dirá que quiere decir la palabra Siloé.

9. Palabra "Siloé"

Siloé es un movimiento de renovación familiar dentro de la Iglesia. Nació en Venezuela y lo trajo a nuestro país el padre Carlich de la parroquia de la Medalla Milagrosa, en Capital (después de la primera visita del Papa a la Argentina, cuando la guerra de las Malvinas, este padre que estaba en la Basílica de Luján vino un año a descansar (¡trabajando!) con el P. De Luis). El nombre responde al concepto bíblico "fuente de Siloé", en la cual se lavó y vio un ciego de nacimiento en tiempo de Cristo (Jn.9, 1-11)

El agua de Siloé corre mansa, cura y calma, basta acercarse a Jesús y beber el Espíritu vivificante que brota del Enviado, apaga la sequía de nuestra tierra, sana el corazón enfermo, lava manchas, infunde calor de vida en el hielo. Esta jornada es como una fuente de agua viva. Bebiendo de esa agua nos sentiremos purificados. Veamos ahora qué quiere decir cada una de las letras que componen la palabra Siloé: S santidad I ideal L luz O oración E entrega De lo cual deducimos que "a través de la entrega y la oración, encontramos la luz para la santidad matrimonial". Este será el lema de nuestra jornada.

2. Audiovisual

1. Invitamos a las familias de América Latina, a tomar su lugar en el corazón de Cristo y hacer un lugar privilegiado, donde se escuche el Evangelio, se respete la vida, y se aprenda a vivir el amor comunitario.

2. Así hablaban los obispos reunidos en Puebla de Los Angeles, México en febrero de 1979. El documento de Puebla nos describe la situación nada fácil de la familia en América Latina y nos ayuda a descubrir la misión que tenemos.

3. Porque hay mucha gente que vive angustiada: solos, con problemas familiares o sin encontrar el sentido de su vida.

4. En el orden material tenemos a la luz de la fe como un escándalo y algo que no va con el SER cristianos, la creciente brecha entre ricos y pobres.

5. Millones de latinoamericanos viven una situación de inhumana pobreza.

6. Sus consecuencias: la mortalidad infantil, problemas de salud,

7. Falta de vivienda adecuada,

8. Salarios de hambre, desempleo y su empleo...

9. Para que respondan a las legítimas aspiraciones del pueblo hacia una verdadera justicia social, debe haber cambios profundos en las personas, y en las estructuras sociales y políticas.

10. La situación de extrema pobreza generalizada, adquieren la vida real rostros muy concretos, en los que deberíamos reconocer los rasgos sufrientes de Cristo, que nos cuestiona e interpreta.

11. Rostros de niños, golpeados por la pobreza desde antes de nacer.

2. Rostros de jóvenes, desorientados y frustrados.

13 un rostros de indígenas y afroamericanos que viven en situaciones inhumanas.

14. Rostros de campesinos, sometidos a sistemas de explotación de los explota.

15. Rostros de obreros, frecuentemente mal retribuidos y con dificultades para organizarse defender sus derechos.

16. Rostros de marginados urbanos, con el doble impacto de la carencia de bienes materiales...

17.... frente a la ostentación de la riqueza de otros sectores sociales.

18. Rostros de ancianos, frecuentemente marginados en una sociedad llamada de consumo, que no da valor a las personas que no producen.

19. Con frecuencia no se respetan derechos humanos fundamentales (vida, salud, educación, vivienda, trabajo...) violando así la dignidad que toda persona tiene por ser imagen de Dios.

20. A esto se suman las angustias que surgen por los abusos del podar: desapariciones, secuestros, torturas, asesinatos.

21. Y por la violencia de la guerrilla y el terrorismo.

22. Hay poca participación ciudadana en la conducción de su propio destino.

23. La ideología liberal, vigente en las clases dirigentes, ha presentado la distancia entre ricos y pobres, por anteponer el capital al trabajo, lo económico a los social.

24. Las culturas tradicionales se han visto deformadas y agredidas por influencias externas o por la limitación irreflexiva deformas y valores importados

25. La violación de la dignidad de la persona será también en el médico que aconsejado realiza el aborto y en aquellos que lo toleran.

26. En los enfermos tratados como cosas u objetos de la profesión; en la justicia amorosa,

27. En la prostitución organizada, el machismo intocable y la publicidad hedonista.

29. Se piensa sólo de tener más dejando de lado del diálogo en la pareja y con los hijos, dando más importancia las cosas que a las personas.

30. Los hijos acostumbran a la VIDA fácil, se hacen existentes, egoístas y caprichosos; pierden todo interés por educarse sus responsabilidades sociales.

31. Es necesario que toda la familias puedan contar con un bienestar material básico.

32. Pero sobre todo es necesario que la fidelidad en el amor de la pareja, el diálogo de padres e hijos, el espíritu de servicio mutuo, la apertura generosa a la vida, un estilo de vida sencillo caritativo, serial en cada familia los valores más importantes

34. Hay multitud de familias incompletas o mal organizadas canchas: machismo, infidelidad, ignorancia sexual, y madurez afectiva...

25. Los niños y adolescentes son bombardeado por una propaganda erótica degradante, y pocas veces son educados en los valores profundos y humanos de la sexualidad, de la pareja y de la vida en familia.

35. ¿Y qué pasa si en el propio hogar la sexualidad es sólo el egoísmo de los cuartos, o el contenido insiste sus y barato; la hombría consiste ser infiel; el objetivo de la vida, tener siempre más cálida que caiga?

36. Y qué pasa cuando la familia Dios es el gran ausente y, da lo mismo mentir que decir la verdad; es más vivo y se saca más ventaja de la estupidez de los demás?

37. ¿Y qué pasa cuando las escuelas hablar del Evangelio está prohibido; y nuestro niños crecen en la ignorancia más total acerca de la fe que un día, por tradición sus padres le dieron el bautismo?

38. ¿Qué porvenir espera nuestros hijos, en un mundo sin valores morales, sin conciencia de la dignidad humana, sin respeto a la vida, sin ideales grandes tienen sentido al esfuerzo, al dolor, a la muerte misma? ¿Qué mundo queremos nosotros preparar para nuestros hijos?

39. Y sin embargo, ¡qué maravillosos el plan de Dios sobre el hombre sobre la familia! "Al principio, Dios lo creo varón y mujer; y vio Dios que era muy bueno lo que había hecho"

40. La familia es imagen de Dios. Dios no es soledad. Es una familia de los personas unidas eternamente por el espíritu del amor. Por eso los llamamos Trinidad.

41. La familia es una alianza de personas, cuya vocación de vivir en íntima comunidad de vida y amor, y cuyo modelo es el amor de Cristo por su Iglesia.

42. En la familia, aprendemos a cultivar el espíritu del amor y del servicio. Así, el amor que vivimos se convierten signo, en sacramento, del amor creador y redentor de Dios mismo. Por eso los presidentes celebramos el amor de la pareja y la familia en el sacramento del matrimonio.

43. Cristo, al nacer, asumió la condición de los niños. Todo niño, imagen de Jesús que nace, tiene derecho a ser recibido con cariño y bondad, y a ser acompañado de su crecimiento como persona.

44. La lente gozosa educación en la familia representa siempre un sacrificio, recuerdo de la Cruz redentor;

45. Pero la felicidad íntima que se va los padres recuerda también la resurrección

46. En este espíritu de Pascua, los padres evangelizar sus hijos, y son por esos evangelizarlos.

47. El reconocimiento de las faltas, y la sincera manifestación del Perdón mutuo, sobre la familia elementos de conversión permanente y de permanente resurrección.

48. Para que funcione bien, la sociedad requiere las mismas exigencias de un hogar feliz: formar persona consciente, unidas en comunión fraterna, para fomentar el desarrollo común integral.

49. La familia cristiana es profeta: denuncian justo y anuncia el plan de Dios.

50. Se comprometen la construcción del Reino de Dios en el mundo, y contribuye al progreso, a la vida comunitaria, a lograr la justicia y la paz.

51 este es el mundo que nos toca vivir: un mundo lleno de sombras...

53. Creados por Dios a su imagen, somos libres para elegir un camino de muerte y destrucción...

54.... o un camino de vida, de amor en comunión, de servicio generoso, de ideales nobles.

55. El camino de Dios.

56. Dijo Jesús: "Yo soy el camino, la verdad y la VIDA"

57. El que me sigue, no andar en tinieblas, sino que tendrá la vida en plenitud.

3. Estado actual de la familia

Se establece una conexión con el audiovisual. Se pregunta; Cual es la situación actual de la familia? Es una imagen o una caricatura del amor?.
Se distinguen 4 aspectos de la familia:
1) FISICO:
Es el canal ordinario de la vida humana y habla de las responsabilidades del hombre por ese hecho.
a) Determinar el número de hijos.
b) Los que no nacen y debieran nacer.
c)Tampoco todos los hijos que la naturaleza quiera.
d) Aborto (condena y misericordia de Dios).
e) Procedimientos de Planificación (consultar sacerdote y medico)
2) PSICOLOGICO:
La familia esta enferma?
Divorcio legal y divorcio real.
3) EDUCACIONAL:
La familia es educadora de personas (Docs. conciliares) El colegio es un complemento.
Responsabilidades y necesidad de prepararse para educar

4) ESPIRITUAL:
La familia es educadora en la FE.
Busca el desarrollo integral de la persona.
Se habla de cristianos equivocados en la práctica de la religión.
No se debe imponer la FE por la fuerza, sino con el ejemplo
2.
Nos debemos preparar sobre temas religiosos para poder educar.
Se pasa revista a las causas que contribuyen al estado actual de la familia.
Externas Cine, TV, prensa, publicidad, calle, amigos, individualismo
Internas: Crisis en el amor, falta de amor, falta de dialogo. Egoísmo, etc
Se destaca que la familia debe ser una fotografía de Dios y no una caricatura.

(Graciela)

Que el tiempo de la desgracia se abrevie.

Envía a tu hijo para que se revierta todo aquello que el pecado ha trastocado y para que, contagiados por su Espíritu, colaboremos en la creación de la nueva humanidad.

 Ahora Cristina y Pascual nos hablarán del estado actual de la familia

Cristina y yo queremos hablarles sobre el estado actual de la familia. La familia de hoy es distinta a la de nuestros padres y abuelos, las relaciones entre los esposos, con los hijos, entre los hermanos, son diferentes.

Se ha dejado atrás el modelo que durante años tuvo la familia y si bien hay hogares donde se sabe vivir estos cambios con amor y comprensión, nos encontramos también con muchas familias donde los roles de cada uno son difusos, se ven desdibujados.

 Realmente la familia pasa entonces por muchos y muy graves problemas. La institución familiar pasa por momentos difíciles acentuados por la decadencia que encierra al mundo y a nuestra sociedad de hoy.

Los diarios, la televisión, la radio, nos muestran esa  carencia generalizada, y la realidad de muchas familias de hoy que están en crisis. Son numerosos los hogares donde el padre o la madre se han ido, las más de las veces a formar otra pareja.

Y son también muchos los hogares que aún contando con todos sus miembros no crecen, no logran la felicidad esperada.

Las causas se encuentran muchas veces en el seno de la propia familia, otras son externas a ella, pero la afectan profundamente.

 Alcanzar la realización personal a que cada hombre tiene derecho es cada vez más complejo y más difícil. El cambio que experimentado la posición de la mujer en el mundo y sus legítimas aspiraciones han desconcertado a muchas mujeres y a muchos varones que no han sabido cómo actuar frente a ello.

Esta revalorización del papel de la mujer ha llevado, a veces, a una malentendida liberación femenina, a competir y no a compartir solidariamente esfuerzos y logros.

 Las exigencias que plantea la realización de hombre y mujer como pareja, en familia, en la sociedad, no son fáciles de satisfacer.

Hombre y mujer necesitan de una dimensión más profunda y el equilibrio del hogar es mucho más delicado e inestable.

La mayor complejidad que el ser humano va adquiriendo con el correr de los años, complejidad muchas veces artificial e incluso enfermiza, hace de la humanidad una eterna insatisfecha. Además y desgraciadamente, algunos creen que el amor no es más que un sentimiento, y que cuando ese sentimiento se pierde, ya no es suficiente, como lo era para nuestros abuelos, el compañerismo en la pareja.

Piensan entonces que tienen derecho a rehacer sus vidas con una tercera persona a la que aman o creen realmente amar.

 Todo se ha vuelto inestable en la pareja, tal vez porque las exigencias que replantea la sociedad actual son muy fuertes, porque más de uno no está lo suficientemente maduro como para enfrentarlo con éxito, como para seguir siendo un buen cónyuge y un buen padre o madre.

            La falta de madurez, sobre todo la emocional, o sea, el saber amar y saber ser amado, con generosidad, con creatividad, con genuinos sentimientos y firme voluntad, es causa del fracaso de muchas parejas, incluso de muchos que siguen viviendo juntos.

Y  esta falta de madurez personal, está  estrechamente unida a fallas morales, a un ansia de ilimitada irresponsabilidad, a un egoísmo desmedido, a un afán de ser feliz ante todo y por sobre todo, sin comprender que para el verdadero amor, la felicidad propia consiste en hacer felices a los demás.

 El amor maduro es aquel que goza construyendo la felicidad de los seres amados. Muchos en cambio, creen que los demás, incluso el cónyuge y los hijos, tienen el deber de hacerlo feliz, sin hacer demasiado por merecerlo.

Ese egoísmo lleva a la incomprensión, a la falta de diálogo, a vivir cada uno su vida. Viven reunidos pero no unidos. Se diría que viven juntos, pero como los broches con la ropa; sin que haya entre ellos una buena relación humana, de amor y de amistad.

 Cabe hablar también de la sexualidad mal vivida. Los esposos se aman pero, no siempre manejan bien su vida íntima.

No han sabido darse cuenta que la vida sexual gratificante es el fruto de un aprendizaje compartido.

Ciertas creencias erróneas, exigencias arbitrarias, el no comprender que se trata de darse mutuamente, el sentirse querido y comprendido por el otro, colaboran al fracaso matrimonial.

Desde otra óptica, podemos ver que: la falta de dinero, la falta de tiempo (ya que hay que ocuparlo trabajando más de la cuenta), las ambiciones desmedidas (se trata de tener más, no de ser más); la televisión que todo lo invade y más de una vez envenena las mentes y embota los sentimientos con su agresividad destructiva y sus ejemplo nocivos; los terribles errores que, inclusive padres y madres buenos cometen en educación, (ya sea desprotegiendo o sobreprotegiendo a los hijos), como también desajustes vivenciales, y a veces doctrinales, entre hogar y escuela, hogar y catequesis, con las desautorizaciones mutuas que los padres se endilgan respecto de los chicos y delante de ellos, todo eso y muchas causas más contribuyen a hacer del estado actual de la familia, un estado difícil.

Podríamos agregar que en muchas oportunidades, nos olvidamos del amor familiar, y nos creamos nuevas dificultades corriendo tras el dinero, la fama, el status, la figuración y cuántas cosas más, las cuales no nos damos cuenta, que por ser terrenas son efímeras, tan efímeras que muchas veces no alcanzan a durar lo que dura nuestra vida.

 Entre otras de las dificultades por las que atraviesa la familia de hoy, no podemos olvidar el peligro de la sociedad de consumo, que valoriza al dinero, al placer, a las comodidades, y a la sexualidad como a dioses, alterando gravemente la escala de valores.

Nuestra sociedad, sus instituciones educacionales,  laborales, deportivas, se van transformando más y más en espacios competitivos, estresantes, desgastadores, más allá de lo que las personas pueden tolerar sin dañarse. No es fácil internarse en una selva sin estar preparado.

El hombre busca evadirse, recurre a la droga, el alcohol, los tranquilizantes, cree liberarse, sin embargo se deteriora. Por otra parte, si bien la ciencia y la técnica en mucho han ayudado al hombre, también es cierto que no lo han liberado, lo han esclavizado más profunda y sutilmente.

El hombre vive hoy el peligro de terminar esclavo de su propios inventos, de ser una máquina más, un robot, una computadora más en medio de tantas, que incluso corre el peligro de ser destruido por alguna de esas máquinas, hablamos de las máquinas infernales, las armas.

(para preparar el rollo) LA FAMILIA

La familia es el primer lugar donde los hombres experimentan el amor y donde reciben a la vez la vocación a vivirlo y practicarlo. Sin esta experiencia la sociedad se torna fría, individualista y competitiva. No habrá CIVILIZACION DEL AMOR sin vida familiar, experimentada como COMUNIDAD DE AMOR INTERPERSONAL.

 A. SITUACION DE LA FAMILIA EN AMERICA LATINA (DP. 571-581)

          En ella repercuten los resultados más negativos del SUBDESARROLLO: insalubridad, miseria, ignorancia, analfabetismo, vivienda indigna, subalimentación...

        Es víctima de quienes convierten en ídolos al PODER, la RIQUEZA y el SEXO.

       Se hace propaganda al DIVORCIO (que es SIEMPRE expresión del fracaso de las personas en su busca de una "comunión interpersonal" madura); la infidelidad conyugal  es un "derecho" del varón... y también de la mujer (la "ley" es lo que me gusta en un momento dado, no hay RESPONSABILIDAD); la sexualidad aparece como la simple satisfacción de instintos primarios, y por lo tanto se propaga el "amor libre"(la actividad sexual es un pasatiempo, no la expresión de un COMPROMISO LIBRE Y PERSONAL).

        La seudo "liberación" sexual, unida a la gran ignorancia en cuestiones sexuales (en general no hay educación sexual, menos para el amor maduro;  el "destape" ilustra en perversiones pero no en la vivencia de un amor LUCIDO, MADURO y RESPONSABLE) - hace proliferar el ABORTO, con la excusa de que la madre tiene derecho a hacer con su cuerpo lo que quiera. Pero el embrión es un ser personal autónomo, vive en el cuerpo de la madre, pero no es la madre... 

       Destruir una vida humana, por inicial que sea, es atentar contra el primer y elemental derecho de la persona: el derecho a la vida.

                       El control de la natalidad favorecido por criterios egoístas (la pareja tiene derecho a "vivir" - los hijos son una carga y molestan) quita a muchas parejas la fuerza renovadora del AMOR ABIERTO A LA VIDA, facilita el HEDONISMO (nos casamos para darnos "placer" mutuamente), impide la maduración en un amor inter-personal respetuoso del "otro" y basado en el diálogo - amistad - mutua y fiel entrega -  que requieren siempre de renuncias y sacrificios.

 En todos los niveles sociales, la familia sufre el impacto de la pornografía, el alcoholismo, las drogas... Y crece el problema de las madres solteras y de los niños abandonados.

 Pero no todo son sombras. Hay muchos jóvenes y adultos que intentar construir familias basadas en el amor maduro y en el servicio a la vida. Que son conscientes de que su unión en matrimonio no es simple cuestión de instintos o papeles legales, sino que se trata de asumir juntos una VOCACION AL AMOR que viene de DIOS MISMO.

 Podemos visitar casas en toda América latina donde no falta el pan y el bienestar, pero falta quizá concor­dia y alegría; y casas donde las familias viven modestamente y en la inseguridad del mañana, pero ayudándose mutuamente a llevar una existencia difícil pero digna; pobres habitaciones en las periferias de las grandes ciudades donde hay mucho sufrimiento escondido, aunque en medio de ellas existe la sencilla alegría de los pobres... (Juan Pablo II).

 B.      PROCLAMACION DOCTRINAL (DP.532-589)

 La familia es IMAGEN DE DIOS, que en su misterio mas intimo, no es soledad, sino  una familia. Es una ALIANZA de PERSONAS a la que se llega por vocación amorosa del Padre, que invita a los esposos a una íntima comunidad de vida y amor (que falta, por ejemplo, en las "relaciones prematrimoniales"), cuyo modelo es el amor de Cristo a su Iglesia.

La ley del amor conyugal es COMUNION (libre y responsable) y PARTICIPACION (la vida asumida en conjunto). Nunca DOMINACION (el machismo no tiene lugar; tampoco la exclusiva dedicación de la mujer a los hijos, y el hombre al trabajo; se trata de vivir la vida en "diálogo"). Es exclusiva, irrevocable (no se elige una per­sona "por un rato") y fecunda entrega a la persona amada, sin perder la propia Identidad.

 Este es el amor que Dios mismo consagra en el sacramento del matrimonio, un amor así no puede fracasar: es indisoluble. Pero como la misma vida, hay que ALIMENTARLO y RENOVARLO constantemente. Y HAY QUE PREPARARSE DESDE CHICOS PARA PODER VIVIRLO.

En el "modelo de vida en familia" que Cristo nos propone, encuentran su pleno desarrollo CUATRO RELACIONES FUNDAMENTALES DE LA PERSONA: paternidad, filiación, hermandad, nupcialidad. Estas mismas relaciones expresan la vida de la Iglesia: experiencia de Dios como Padre, experiencia de Cristo como hermano, experiencia de hijos en, con y por el Hijo; y experiencia de Cristo como Esposo de la Iglesia. Son 4 rostros del amor humano.

 Cristo, al nacer, asumió la condición de los niños. Todo niño, imagen de Jesús que nace, debe ser acogido con cariño y bondad, y tiene derecho a encontrar un hogar que lo reciba y eduque en el amor (este "derecho" no se tiene en cuenta cuando se plantea el tema del divorcio, o no se toma en serio y con responsabilidad la vida sexual, que de por si, siempre está abierta  A LA NUEVA  VIDA.

Al  trasmitir la vida a un hijo, el amor conyugal  produce una PERSONA NUEVA, UNICA,  IRREPETIBLE. Ahí empieza para  los padres el ministerio de la evangelización.  En é1 deben fundar su PATERNIDAD RESPONSABLE: en las circunstancias sociales, económicas, culturales, demográficas en que vivimos, ¿son los esposos capaces de educar y evangelizar en nombre de Cristo un hijo más? La respuesta de los padres sensatos será fruto del recto discernimiento y no de la ajena opinión de personas, de la moda, o de los impulsos del momento. El instinto y el capricho cederán lugar a la disciplina consciente y libre de la sexualidad, por amor a Cristo cuyo rostro aparece en el rostro del niño que SE DESEAY SE TRAE LIBREMENTE A LA VIDA.

 Nuestro si a la familia para construir la nueva civilización del amor.

La Civilización del Amor nace en 1a vida familiar, experimentada como comunidad de amor.

Será necesario RENOVAR nuestras familias desde el AMOR FIEL, sacrificado y gozoso; desde la FE EN DIOS QUE ES PADRE Y A LA VEZ FAMILIA. Así  la familia argentina podrá formar HOMBRES NUEVOS educados en el COMPARTIR y el DAR (y no en el TENER Y COMPETIR), constructores de una sociedad que sea FAMILIA HUMANA, lugar de encuentro, comunión y participación.

 4. Conócete a ti mismo - Esquema de trabajo

Para comenzar a trabajar necesitamos tres actitudes fundamentales: atención; disponibilidad; paciencia.

 Atención: porque se nos pueden pasar inadvertidos muchos conceptos.

 Disponibilidad: porque sólo puede aprender quien está en actitud disponible, vale decir, receptiva. Quien cree saberlo todo, es probable que sepa poco; por eso, hagamos nuestro el dicho de Sócrates: "sólo se que no sé nada".

Por otra parte nosotros los que dirigimos la palabra en esta jornada podemos y debemos aprender de ustedes que hoy son nuestros huéspedes.

 Paciencia: porque a medida que vayan pasando los temas irán apareciendo más elementos. No pretendamos tenerlo todo de entrada. Por eso la paciencia es fundamental en esta jornada, como lo es en la vida misma.

Conócete a ti mismo

Se debe destacar la importancia del conocimiento individual.
De ello depende la calidad y profundidad del encuentro con mi pareja
La sinceridad es la condición del conocimiento verdadero.
El conocimiento de mis defectos me pone en camino de liberarme de ellos.
Se debe reconocer las dificultades para el conocimiento de uno mismo.
ORGULLO... EGOISMO...
En resumen es necesario tener:
1.— Un gran amor a la verdad.
2.— Audacia, paciencia, coraje y Gracia de Dios para aceptar la verdad.
3.— Optimismo.
4.— Oración.
Para poder llegar al conocimiento adulto y mutuo, es imprescindible el conocimiento individual, es decir, el que tenemos que tener cada uno de nosotros, sobre nosotros mismos.
En la medida que conozcamos nuestros defectos, podremos corregirlos y en la medida que conozcamos nuestras virtudes, podremos sacar de ellas mayor provecho.
La calidad y profundidad del encuentro con mi pareja depende de lo que yo aporte o reste a esa relación. Es como si dijéramos que mis virtudes le suman calidad y profundidad a ese encuentro y mis defectos lo restan.

Entrega de la hoja 2. La contesta cada uno por su cuenta (20´) luego cada un o se la da a leer al otro…no se hacen comentarios.

5. El Plan de Dios

1.     Un Dios-comunión, amor infinito, que se revela en la vida y en la historia.

 Vamos a recorrer juntos el camino de Dios. El camino del hombre. Nuestro camino.

La Biblia es el testimonio escrito de ese camino. El testimonio del amor infatigable de Dios y de la traición constante del hombre.

En el primer libro de la Biblia, el GÉNESIS, se nos cuenta simbólicamente lo que pensó Dios para nosotros, los hombres; o si querés, el Plan de Dios sobre tu vida de hombre.

 2.     El hombre, creado a su imagen, está llamado a la comunión interpersonal libre y responsable (DP 182-184)

 1,26 "Dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza... y creó Dios al hombre a su imagen; lo creó varón y mujer; y les dijo: sean fecundos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla...".

 Hechos a imagen de Dios, sólo podremos alcanzar la felicidad si respetamos nosotros esa imagen, si aprendemos, de verdad, a crecer en COMUNIDAD DE AMOR; si usamos nuestra inteligencia para dominar el mundo y ponerlo al servicio del hombre; y no, como hacemos tantas veces, poner al hombre al servicio de las cosas.

 2,7 "Entonces Yahvé formó al hombre con polvo de la tierra, y le sopló un aliento de vida, y lo hizo un ser viviente. Luego, Yahvé plantó un jardín en un lugar del oriente llamado Edén, y allí colocó al hombre que había formado. Yahvé hizo brotar del suelo toda clase de árboles agradables a la vista y con frutos buenos para comer. Y puso en medio el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal".

 Hechos del barro de la tierra, nuestros pies se hunden en la lenta y maravillosa evolución de la materia. Somos limitados y frágiles. Pero hay en nosotros un aliento de Dios, y nuestro corazón no se saciará hasta alcanzar el infinito de Dios. Creados libres para amar, libres para hacer de nuestro mundo un paraíso, libres para alcanzar la amistad eterna con Dios y entre nosotros...

 2,16 "Y Dios le dio esta orden al hombre: puedes comer de cualquiera árbol del jardín, menos del árbol de la ciencia del bien y del mal; porque el día que comas de él, morirás sin remedio". Sólo Dios, que nos creó, sabe lo que es bueno y malo para nosotros. El sabe que si intentamos caminar solos, sin su ayuda, nos  espera la muerte. Pero nos hizo libres, ese es el riesgo que corrió en su amor infinito, porque nos quiere HIJOS, no esclavos; HOMBRES, no animales...

 2, 18 "Después dijo Yahvé: no es bueno que el hombre esté solo"

 Y Dios le dio al hombre los animales para que les pusiera "nombre", es decir, para que fuese señor. Y le dio a la mujer por compañera porque sólo en el amor compartido entre personas el hombre  es verdaderamente imagen de Dios, que es comunidad perfecta entre personas que se aman, el Padre, el Hijo y el Espíritu...

 2,25 "Los dos estaban desnudos, hombre y mujer, pero no por eso se avergonzaban"

Todo en el hombre es bueno. El cuerpo al servicio y como expresión del espíritu. Y el espíritu abierto a Dios. No son malas las cosas. Somos nosotros los que las hacemos malas, cuando las desviamos de su recto fin...

 3.     El pecado, negación de la comunión y ruptura de relaciones con Dios, los hombres y las cosas (DP 185-186)

 3,4 "La serpiente dijo la mujer: de ninguna manera morirían si comen del árbol de la ciencia del bien y del mal, al contrario, serán cómo Dios... La  mujer vio que la árbol era apetitoso, que atraía la vista y que era muy bueno, tomó de su fruto y comió y se lo pasó enseguida a su marido que andaba con ella, que también comió".

 Los animales tienen la seguridad de su instinto. Los seres humanos, para ser libres, necesitamos poder equivocarnos. Es la historia de nuestra vida, la de todo hombre... nos gusta construirnos falsos dioses. Por un momento la tentación nos presenta espejismos maravillosos. Y decimos: yo soy dios, yo elijo y hago mi propio camino. Y buscamos la felicidad en el placer desenfrenado, en el tener más, en el poder y el dinero. Buscamos liberarnos de Dios, y nos hacemos esclavos de las cosas... y se produce la ruptura:

Ø     Con Dios: "Oyeron los pasos de Yahvé, y se escondieron" (3,8)

Ø     Consigo mismos: "Tuve miedo, estoy desnudo, por eso me escondía" (3,10)

Ø     Entre ellos:  "La mujer que me diste por compañera, ella me convidó" (3,12)

Ø     Con el mundo: ganarás el pan con el sudor de tu frente... darás a luz con dolor".

 Este es el pecado, el plan del hombre, que conduce al sufrimiento y la muerte. Pero esta es la condición humana que el propio Dios va a tomar en Jesús, su hijo. Para volver al Edén, o mejor dicho, para hacer de nuestra vida y de la vida de la humanidad un Edén, el hombre tiene que retomar constantemente el camino de Dios. El camino aparentemente estrecho y difícil del amor compartido, del servicio desinteresado, del respeto mutuo, el sacrificio por el otro... El camino de la verdadera vida.

Cristo vino al mundo para mostrarnos ese camino.

 4.     Pero ese camino de la historia Dios lo recorre con nosotros. (DP 187)

 Una promesa de liberación: Abraham (Gen. 12,1-4)

 Dios sale al encuentro del hombre perdido. Sólo exige fé para intervenir. Mil ochocientos cincuenta años antes de la venida de Jesús, le pide  a Abraham que sea su instrumento, que lo deje todo y que lo siga. Y el que ya era anciano, se pone en camino; su vida se renueva. El que no había tenido hijos, será padre de un pueblo que traerá la salvación al mundo, el pueblo de Israel. Porque creyó.

Hoy también Cristo te invita a dejar de lado tu falsa sabiduría de hombre, y ponerte en marcha por el camino de Dios, para que tu vida se haga fecunda.

 Abraham fue padre de un gran pueblo: Israel. Dios cumplió su promesa. A ese pueblo, Dios le va a hablar por medio de los profetas, va a preparar su corazón para recibir al salvador. Dios salva siempre a través de un pueblo. Hoy ese pueblo es la Iglesia, la comunidad de los que creen en Jesús.

¿Porqué no ser parte, vos también, de esa comunidad? ¿Por qué no ser, vos también, instrumento de salvación para tus hermanos los hombres, para tu propia familia? Dios te espera, Dios te ha llamado y te ha elegido. ¿Escucharás su voz?

 Una epopeya de liberación: Moisés Ex.3,1-15; 14,1-31)

 1250 años antes de Jesús, los descendientes de Abraham vivían como esclavos en Egipto. Nuevamente Dios interviene. Por medio de Moisés, los saca de la esclavitud, los interna en el desierto, y hace así una alianza de amor con su pueblo. Cuarenta años después, los fugitivos encontraran una patria: Palestina. El país donde nacerá Jesús...

 Dios siempre se vale de hombres para salvar a los hombres. Hay muchos dispuestos a ayudarte a encontrar tu libertad, tu propio camino de liberación. Y el primero de todos, Cristo, el hijo de Dios hecho hombre.

 La esclavitud es pesada; pero lo peor es acostumbrarse. ¿Te has acostumbrado a tus propias esclavitudes? ¿Tenés todavía ganas de "cruzar el mar Rojo" como Israel, e internarte en un desierto desconocido, en busca de la patria verdadera, de tu "ser hombre" a "imagen de Dios"?

 Para Israel, su salida de la esclavitud fue la pascua. Dios pasó entre ellos y los liberó.

 5. Mucho tiempo después, alguien iba a dar el paso definitivo, y va a celebrar la verdad de la pascua; va a conquistar, para todos nosotros, para los hombres de todos los tiempos, la verdadera liberación. Porque Dios no se conformó con hablarnos, El mismo quiso hacer el camino de la historia con nosotros. Y se hizo hombre: Jesucristo (Jn.3,16-21). (DP 188-189; 194-195)

Sos libre. ¿Qué vas a elegir? ¿El camino de Dios, o el camino de la muerte? ¿El camino de la libertad, o el camino de la esclavitud? Ánimo! Cristo camina con vos: El es tu libertad, y tu verdad, y tu vida. ¡El es el camino!

 6.   Jesús resucitado, a través de la Iglesia, nos propone hoy caminar juntos hacia la Nueva Civilización del Amor, la Cultura del amor y de la vida.

      Hacernos Iglesia, sentirnos Iglesia, asumir nuestra misión como Iglesia (DP 196)

 7.     Y así iremos hacia nuestra plena comunión de HIJOS CON DIOS (DP 197).

6. Rollo laico sobre el Plan de Dios

Se explica porqué la familia debe dar una imagen de Dios en el mundo.
Que la imagen de Dios es amor
Se presentan las tres etapas de la creación:
DIOS CREA: Cada una de las cosas. De la diferencia entre el mundo animal y el hombre.
DIOS APRUEBA: Todas
! ycada una de las cosas creadas.
DIOS BENDICE: Sus labios para besarse, sus cuerpos para encontrarse. Sus almas para formar una sola. Dios bendice el amor.
Se explican las relaciones que se deben dar para que nuestra familia sea una imagen de Dios:
Mutua Donación: Acentúa que al darse uno se enriquece. En el amor es mas rico el que mas dá. Hay mas alegría en dar que en recibir.
Mutua Dependencia: Se debe actuar de mutuo acuerdo, se establece una comparación de familia con Dios el Padre que no hace nada sino en unión con el hijo. El hijo a su vez responde “Cumplace tu voluntad y no la mia”.
Mutua Complacencia: Deben mostrarse orgullosos el uno del otro. Recalcar que es posible y necesario volver cada día al amor.
Se concluye que: AMOR
+ AMOR DIOS

Ahora Marta y Mario nos hablarán del plan de Dios.

Acostumbramos antes de que cada matrimonio dé su charla, pedirle al Señor que nos ilumine con su Espíritu a nosotros para transmitir mejor nuestras vivencias y para que comprendan nuestras palabras.

Padre, tú llevas a cumplimiento tú alianza con el hombre y no permites que nada se oponga a tu designio, haznos fieles con tu fidelidad y no dejes que nuestra palabras de compromiso sean vacías ante ti  y así podremos cumplir tu plan.

Ven, Espíritu Santo...

(Marta y/o Mario)

Cuando en una noche  de luna miramos el firmamento , o en un día soleado contemplamos la inmensidad  del mar, o en primavera que todo florece ¿ no nos preguntamos: de donde y cómo aparecieron estas maravillas ?

Toda persona sensata se responde: ¡Tiene que haber un ser creador muy poderoso, inteligente y lleno de amor que ha hecho esto! Las cosas no se hacen solas.

Las personas de Fe a ese Ser lo llamamos "Dios"

 Crear, no significa que Dios sacó al mundo de sí mismo como si éste fuera parte o emanación de su propio ser Divino. Tal suposición equivaldría a negar su trascendencia y absoluta simplicidad.

Crear no es lo mismo que producir, construir o elaborar con materiales existentes, cosa que es posible para el hombre. Cuando Dios hizo el mundo, nada existía fuera del propio Dios.

Crear significa entonces que Dios hizo todas las cosas a partir de la nada por decisión todopoderosa de su amor comunicativo

Y así crea los cielos y la tierra, la luz, y con ella el día y la noche; separa la tierra de los mares, crea plantas, estrellas, animales, peces, y por último crea al hombre con polvo de la tierra; sopla en sus narices aliento de vida y lo hace un ser viviente.

Lo crea a su imagen y semejanza y lo llama "ADAN" (=hombre)

 Le confiere inteligencia, que es la capacidad de conocer, juzgar, razonar y crear, y también le da voluntad libre, que es la capacidad de querer, elegir, decidir y obrar, orientada por el juicio previo de la inteligencia.

Estas dos facultades, inteligencia y libertad, hacen que el hombre participe de algún modo, del poder y del dominio de Dios. Se constituye en rey de la creación , logra un perfeccionamiento creciente de si mismo y de su propio mundo, en fin, se convierte en colaborador inteligente y libre de su Creador .

¿Quién es Dios?

 1)        Dios es el autor de la naturaleza y de la armonía de los seres.

2)        Es el creador de todas las criaturas.

Al crearlas les dio leyes. A los seres irracionales leyes físicas y biológicas.

Al hombre también les dió leyes para que se perfeccione.

En síntesis Dios con todo ser racional se propuso un Plan y el ser humano que es inteligente puede captar ese Plan y colaborar con él, por ejemplo, por medio de la conciencia: tiene que obedecer leyes

* Por medio de la inteligencia, porque al ser creado a imagen y semejanza de Dios es participe de la mente divina.

* Por  medio de la Fe: por la revelación Divina en la que Dios nos comunica sus misterios y nos invita a vivir en Comunión con El.

 Y ese es el Plan que Dios tiene para todos los Hombres, que se relacionen con  El   como un hijo se relaciona con su padre. Porque esa debe ser nuestra postura hacia Dios.

Por eso crea al individuo humano como un ser personal y libre, capaz de entrar en comunión de amor con El.

 El hombre recién creado por Dios, busca entre los seres de la naturaleza alguien semejante a si mismo. Y Dios con su inmensa bondad dice:

 " NO ES BUENO QUE EL HOMBRE ESTE SOLO, HARE UN SER SEMEJANTE A EL PARA QUE LE AYUDE” (Génesis 2. 18)

 Dios crea entonces a la mujer, formándola de la misma sustancia de ADÁN y la llama EVA.  Finalmente, Dios los bendice a ambos y les ordena: SEAN FECUNDOS Y MULTIPLIQUENSE" (Génesis 1. 28)

 Así comienzan los primeros indicios de la familia.

 El hombre, estaba destinado a la amistad con Dios (paseaba con El, en estado de GRACIA por el PARAISO TERRENAL también llamado EDEN).

Todo ello, traía como consecuencia que en el proyecto do Dios, el hombre viviera en una perfecta armonía y felicidad.

Este era el Plan de Dios, pero para realizarse, el hombre debía ser LIBRE (no se puede “amar” si no se puede elegir...)

            Así comienza el peregrinar del hombre, que transcurre entre la fidelidad e infidelidad con el Creador.

Pero Dios, es misericordioso y para llevar a cabo su plan , elige a un pueblo, Israel, de cuyo seno surgirá JESUCRISTO, El Salvador.

El padre de ese pueblo elegido es ABRAHAM y con él empieza la historia de la salvación. Dios encuentra a alguien que le dice "SI" a su proyecto de amor, se establece así la primera "ALIANZA".

A través de un largo proceso histórico-salvífico, Dios se manifiesta a Israel, le hace llegar su mensaje a través de Profetas, Sacerdotes y Sabios, lo conduce a una apreciación mas espiritual de su elección, y orienta sus esperanzas hacia el futuro Mesías.  

 Y DIOS, como fue su promesa, envía al mundo su Hijo, con el cual y en el cuál vivió, sintió y pensó como hombre, y realizó el acontecimiento máximo que fue la encarnación.

De este modo, queda confirmado que con Cristo comienza un tiempo absolutamente nuevo, que El llega fuera de la serie de acontecimientos que el hombre es capaz de producir, en fin, que el hombre nacido de María es directamente HIJO DE DIOS.

 María protagoniza del primer diálogo de Fe de la Nueva Alianza, pronuncia el SI que franquea la puerta de la historia al Salvador de los hombres.

 Ya desde su nacimiento y como obrero en sus años de Nazaret  Jesús vive en un mundo pobre y en él se educa. Nunca desertará de tal condición.

Se siente a   gusto estando en compañía de los pobres, enfermos, pecadores, gente esquivada y hasta con el deshecho de la sociedad. 

Pero no rehuye el trato con ellos, ni con ricos e importantes. Es un hombre del pueblo, de todos y para todos...!

 Jesús no se preocupa por el que dirán,  pero hasta sus adversarios reconocen su rectitud, " MAESTRO, SABEMOS QUE ERES SINCERO Y QUE ENSEÑAS EL CAMINO DE DIOS CON FRANQUEZA" (Mateo 22,16).

 El misterio de Cristo, hijo de Dios hecho hombre, es el centro y la culminación del Plan concebido eternamente por Dios, y el signo y prueba suprema de su amor.

Nos lo dice San Pablo en su carta a los Efesios "Dios estableció de antemano reunir a todos los seres  tanto los del cielo como los de la tierra bajo una sola cabeza que es CRISTO"

2ª.parte

 Vamos a hablar ahora de la familia humana.

Dios que hizo al hombre a su imagen y  semejanza, nos llamó a ser sus testigos. En la familia se dan tres tipos de relaciones: de DONACIÓN, de DEPENDENCIA Y de COMPLACENCIA.

 Tratemos la primera que es DONACIÓN; para poder llevar a cabo esta relación tenemos que ser capaces de darnos sin medida, de entregar al otro lo que Dios pone en nosotros sin medias tintas. Dando nos enriquecemos nosotros mismos, es dando como uno recibe. Aquí también vale la promesa de Cristo cuando dijo: “El Padre del cielo devolverá el ciento por uno de lo que ustedes hagan por cualquiera de sus hijos”

 Hijos somos todos, no hay ninguno de nosotros que quede excluido a no ser que se autoexcluya. Y aunque nos autoexcluyamos, El siente el mismo Amor por cada uno de nosotros. El quiere que nos demos de la misma manera que El se nos da a nosotros.

El darse tiene que ser sin egoísmo, con todo, sin mirar las consecuencias y amando hasta el dolor que el  darse sin medida nos puede causar, y aquí guardando las distancias me viene a la memoria del testimonio que San José dejó a los hombres, cuando el se entera que María, su novia bien amada iba a tener un hijo que no era de él, qué hace? ( Uds. se imaginan si nos pasara a cualquiera de nosotros ? estoy seguro que la mayoría armaría flor de despiporre) en cambio él no, era tanto lo que la amaba que pensó abandonarla en silencio para no deshonrarla, aunque él muriera de pena.

Y cuando el ángel en sueños (¡la oración!) le avisa que el hijo que María va a tener es obra del Espíritu de Dios, es HIJO DE DIOS, él no pregunta porqué o cómo, y se dispone a cumplir con su papel de padre, dándole su nombre y ascendencia (de la tribu de Judá, descendiente del rey David...), y amándolo y educándolo como verdadero hijo suyo, como lo saben hacer los padres que adoptan un chico (al fin y al cabo, ¿cuál es la verdadera paternidad-maternidad humana? ¿La biológica o la existencial del amor?).

 Ahora tratemos la 2da. Relación: Dependencia; se tiene que dar mutuamente, aquí no sirve de nada eso de yo soy el macho de la casa y ella la sirvienta, o al revés. Depender uno del otro es compartir todo, tomar decisiones en común, consultarnos mutuamente. Que pueda existir y crecer el amor en la pareja si no se tienen en cuenta uno al otro, yo personalmente creo que es imposible.

 Si Dios que es todopoderoso no hace nada, sino es en unión de voluntad con el Hijo y el Espíritu Santo. Y su Hijo con todos los poderes que El le concedió en el

momento más crucial de su vida terrena le dice HAGASE TU VOLUNTAD Y NO LA MIA. Uds. se dan cuenta lo que esto significa. ¿Nosotros somos capaces de  pararnos  en una discusión y decir: bueno, está bien, vamos a hacer como vos decís...?

 ¿Nos tenemos mutuamente en cuenta para decidir una salida, para educar a nuestros hijos, somos capaces de respetarnos y respetar el lugar que le cabe al otro en la familia?

  Y por ultimo tratemos la tercera relación: complacencia.

Y aquí tenemos que hablar también do lo mutuo. Tenemos que ser capaces de revisar en todo momento nuestro compromiso matrimonial, de vivir lo que el sacerdote nos dijo el día que nos casamos.

Realmente sentirnos tan orgullosos hoy, como aquel día que dimos el si.

 ¿Somos capaces de hacerles sentir a nuestros hijos que ellos están en el mundo gracias al amor que Dios fecundó en nosotros? ¿Que somos una familia por que nos amamos de tal manera que por eso y tan solo por eso vivimos unidos?

En fin, estas son las tres relaciones necesarias que queríamos destacar. Son fáciles de enunciar, pero difíciles de practicar. Solo hay una fuerza capaz de movilizarnos a tiempo: el amor.

 Vivencia

 Yo les quisiera contar  lo que me sucedió este año con la visita a nuestra tierra de nuestro querido Juan Pablo II.

 Tenía esos días de decaimiento en que mi Fe parecía dormida y mi corazón estaba cerrado a recibir la Gracia de Dios .

Cuando llegó este enviado de Cristo , o sea Cristo entre nosotros ,día a día comencé a cambiar , a no perderme ninguna Misa o todo acto que él estuviese presente y que transmitieran  por televisión . Cuando  llegó el día de la Misa de Córdoba por la familia, mi emoción fué tremenda , me arrodillé con los brazos abiertos y llorando recibí su bendición para mí y toda mi familia que en ese momento no tenía a mi lado .

A partir de ese momento en que tuve mi gran encuentro con Cristo , comencé a preocuparme a raíz de lo que San Pablo pedía en esa Homilía , o sea participación apostólica. ¿ Qué podía hacer yo?.

Hablé con Julio sobre qué le parecía trabajar en algo en el colegio de nuestros hijos, empezamos a buscar el lugar en que podíamos llevar a cabo nuestro apostolado y mientras estábamos en esa búsqueda fue que llegó a nuestras manos la invitación a SILO; rápidamente nos anotamos y pudimos realizar el 1er. Siloé de nuestro Instituto, y aquí estamos orgullosos y felices de trabajar para el avance de este movimiento de Iglesia que está naciendo , dando todo nuestro amor , porqué aquí en esto ,creemos...

 Analizaremos ahora que lugar ocupa en la vida social la familia .

 La familia ocupa un lugar único e insustituible .

La familia está llamada e ser una realidad compleja , en el ámbito privilegiado del amor, de la comunión íntima de dos personas .

La familia es la más perfecta de las comunidades humanas.

 La familia cristiana se parece a la Iglesia, porque es parte de ella , porque participa de su misión y de su vida.

Finalmente, es el lugar de apertura a las demás comunidades , donde se forjan las energías capaces de tejer los hilos de la vida social y de transformar el mundo en una comunidad de hermanos .

 Entonces la familia será :

PROMOTORA DE PERSONAS, EDUCADORA DE LA FE, PROMOTORA DEL DESARROLLO.

            Vivencia del rezo del rosario

 Cuando viajamos , nosotros acostumbramos con los chicos a rezar un Rosario , en cada misterio pedimos por algo o damos gracias , esto lo tenemos siempre por costumbre y sí alguna vez tardamos un poco más de lo acostumbrado , porque esperamos que la ruta esté un poco más tranquila , que nos alejemos de la salida de Bs. As., , enseguida nuestros hijos nos lo recuerdan así:  ¿ Y cuándo empezamos el Rosario...? Así de está manera se van acostumbrando a tener una relación fluida con Dios a través de la oración en familia. Y para que una familia funcione necesita que sea una familia no una empresa , un club, un lugar de reunión, un hotel donde cada uno entra y sale o decide sin importarle los otros.

Es necesario que la familia sea una comunidad en pequeño, donde haya amor y comprensión , donde cada uno de sus miembros recuerde la importancia de compartir plenamente la Vida con los demás .

El esposo debe amar plenamente a su esposa , la esposa en respuesta a ese amor se entregará plenamente a su esposo y a unos hijos que se reunirán alrededor de sus padres.

 Ese grupo donde el amor se ha hecho realidad , es la imagen que más se aproxima a Dios. El amor hace comunidad y la comunidad fundada en el amor se convierte en PRINCIPIO DE...

7. Rollo “Crisis matrimoniales”

7. Rollo “Crisis matrimoniales” FACTORES QUE CONSPIRAN CONTRA LA ESTABILIDAD DEL MATRIMONIO” Se recuerda que estamos insertos en el plan de Dios y que permanecemos en el con nuestro esfuerzo y con la Gracia de Dios. Se habla sobre elegir nuestra responsabilidad sobre esa elección. Por eso es que estamos •en esta jornada. Se habla de la CRISIS del matrimonio y sobre las cosas que la provocan Falta de conocimiento mutilo.— Sin conocimiento no hay amor. Se necesita sinceridad para que ese conocimiento sea real.— Incomprensión.— “ Quien comprende ama y quien ama comprende.— Se hace referencia al papel que desempeña el egoísmo: es la incomprensión. Intolerancia. Si hay comprensión hay tolerancia.— Falta d dialogo. Es el dialogo el que nos permite llegar al conocimiento mutuo. Infidelidad conyugal, de hecho y de pensamiento. También el de eludir los deberes de estado.— • Mayor confianza en terceros que en el cónyuge.— Hogar abierto a todos los familiares y amigos (no hay intimidad).— Se describen los métodos para superar las crisis: Se insiste en la importancia fundamental del dialogo. Se explica que es el dialogo: Comunicación recíproca y habitual que permite conocerse profundamente; implica compartirlo todo. Se indican las condiciones que se deben cumplir para que exista el dialogo (para que sea fructífero, profundo, verdadero). Humildad interior. Receptividad. Sinceridad. Oportunidad. Profundidad. Disposición mutua. Espíritu de entrega. • Hablar del Dialogo Diario Total. Se describen las jornadas de familia como metodo eficaz para el desarrollar el dialogo, especialmente con los hijos.—

 7. LAS TRES DIMENSIONES DEL AMOR

Se reflexiona sobre la frase: “Cuando el amor esta vivo, todo lo que ataca a la familia pierde peligrosidad”. Se pregunta: Que es el amor? El aior es conocerse: Desarrolla los dos tipos de conocimiento Conocimiento superficial. Conocimiento profundo El amor es elegirse: Elejimos una vez y para siempre, por buenas r a z o n es. Esas razones aún hoy tienen vigencia. Debemos elegir constantemente y demostrarlo mediante pequeños detalles de amor, para ofre —cerselos al otro. El amor es responsabilizarse: Las respnsab•ilidades son comunes en el orden: Fisico Educativo Espiritual Apostolico Amar es entregarse: Mutuamente sin condicionamientos. El amor es casarse... aceptarse...Ofrecerse. Se debe compartir todo: los bienes, la vida, el amor, los cuerpos, la Gracia. Todo debe hacerse en comun. Se hace.una reseña del: Amor sensible. Amor Espiritual. Amor trascendente.

8. Meditación sobre la sacramentalidad del matrimonio

Matrimonio. Cristo amó a su Iglesia y se entrego por ella (Ef.5, 21-33). Su amor es PARA SIEMPRE. Y ES FECUNDO: cada día nacen nuevos hijos de Dios, en el "seno maternal" del bautismo. Esta es la MISION de los ESPOSOS CRISTIANOS: ser TESTIGOS, por su AMOR FIEL Y FECUNDO, de la Alianza de amor entre Dios y los Hombres.

Para ello son CONSAGRADOS por el sacramento del matrimonio, que no es un trámite mas, ni un papel que legaliza el amor; sino el compromiso mutuo de aceptarse y aceptar la vocación que Dios les regala a lo largo de toda la vida. En este marco sagrado adquiere todo su valor la sexualidad, la maternidad y paternidad, la familia. Prepararse seriamente para esta misión tan hermosa es fundamental. Cada familia cristiana debería ser una PEQUEÑA IGLESIA DOMESTICA, testigo del MUNDO NUEVO que estamos llamados a hacer, donde EL AMOR SEA LA UNICA LEY; y el DIALOGO, el SERVICIO MUTUO, la comprensión y el perdón sus manifestaciones diarias.

¿Entendemos ahora lo inhumano y trágico que resulta ese mismo amor de pareja, cuando se lo ensucia y corrompe, cuando se lo hace "excusa" para oprimir y cosificar al otro, cuando se lo convierte en mero instrumento de placer egoísta, en mera "técnica de cuerpos"?

Injertados en la vid que es Cristo, estamos llamados a dar muchos frutos. Esos frutos son las obras del amor. Por eso quiso también el Señor que el amor humano entre un hombre y una mujer, significara su propio amor por nosotros. Eso es lo que llamamos el sacramento del matrimonio. Muchas veces, los novios se casan por la Iglesia sin comprender, más aún hay razones serias para pensar que esa celebración no está expresando la realidad de una pareja madura y responsablemente comprometida a vivir el signo del amor de Jesús. Por eso sucede que muchas veces el matrimonio fracasa. Y tenemos que pensar que desde el comienzo nació fallado. A eso lo llamamos nulidad matrimonial.

Muchas parejas que tal vez se casaron por la Iglesia, con el correr del tiempo descubren la fé, descubren el sentido profundo de su pareja, y entonces empiezan a ser verdaderamente sacramento de Jesús; y también puede ocurrir que haya personas que divorciadas y vueltas a casar, en su nueva pareja empiecen a vivir esta realidad más profunda; hasta tanto no hagan el llamado juicio de nulidad, no podrán celebrar públicamente su unión, pero espiritualmente están llamados a vivir y a expresar esa comunión de amor que los une de una manera cada vez más profunda; podríamos hablar de un sacramento del matrimonio de deseo, como antiguamente se hablaba del bautismo de deseo en aquellos que preparándose para recibir este sacramento no lograban hacerlo porque en plena persecución daban su vida en el martirio, o bien por otra razón. No estaba la celebración exterior, pero estaba ya la realidad interior de la gracia del Señor.

9. Las tres dimensiones del amor

Se reflexiona sobre la frase: “Cuando el amor esta vivo, todo lo que ataca a la familia pierde peligrosidad”.
Se pregunta: Que es el amor?
El aior es conocerse: Desarrolla los dos tipos de conocimiento:
Conocimiento superficial. Conocimiento profundo
El amor es elegirse: Elegimos una vez y para siempre, por buenas razones.
Esas razones aún hoy tienen vigencia. Debemos elegir constantemente y demostrarlo
mediante pequeños detalles de amor, para ofrecérselos al otro.
El amor es responsabilizarse: Las responsabilidades son comunes en el orden: Fisico - Educativo  - Espiritual  - Apostólico
Amar es entregarse:
Mutuamente sin condicionamientos.
El amor es casarse... aceptarse...Ofrecerse.
Se debe compartir todo: los bienes, la vida, el amor, los cuerpos, la Gracia.
Todo debe hacerse en común.
Se hace una reseña del: Amor sensible. Amor Espiritual. Amor trascendente.

 Señor: aquí estamos juntos, como Tú lo quisiste, en comunidad. Nos enseñaste que no tengamos límite de amor hacia nuestros hermanos. Vayamos entonces con fe y esperanza a tu encuentro de paz.

Ahora Susana y Alfredo nos hablarán sobre las tres dimensiones del amor

Introducción.

 ¡Buenas tardes... mi señora Susana y yo, Alfredo, deseamos que estén ustedes pasando un agradable momento este encuentro que hoy compartimos.

 A través de esta jornada de renovación matrimonial y espiritual hemos escuchado:

Primero: Cristina y Pascual expusieron sobre "El estado actual de la familia", y nos advertían sobre los hechos y fuerzas que atentan contra su constitución y que tienden a destruir a la familia, que es la imagen terrenal de Dios.

Luego: a Marta y Mario en su charla "El plan de Dios". En la misma nos hemos formado una imagen de lo que debe ser la familia, según nuestro Creador.

 Ustedes, por lo tanto, hasta ahora han podido compartir vivencias y mediante el debate que han sostenido analizaron las ideas dadas, para en definitiva aprovechar positivamente estas experiencias.

 Nosotros: hablaremos sobre el gran legado que nos ha dado el Señor, el amor, y para ello tendremos presente el matrimonio y la familia para oportunamente definir "Las dimensiones del amor".

 1. El amor.

 En un tono catedrático el amor es el sentimiento que inclina el ánimo hacia lo que le place: por ejemplo amor a los hijos.

Nosotros, no nos quedaremos sólo con eso, dado que ese significado está desprovisto del sentido que intuimos como fruto de la herencia divina, y que todos recibimos como Gracia, por ser hijos de Dios.

 Mucho se ha escrito sobre el tema y además en este momento, cada uno de nosotros podría preparar con acierto, una definición del amor.

También podríamos buscar su significado en las propuestas diarias que nos brinda la calle y los medio de comunicación.

 Si miramos televisión, podemos advertir que el amor va de la mano de jóvenes con cara y cuerpos hermosos para culminar en uniones genitales pasa fritas. Y si seguimos con las caricaturas del amor podemos citar la tele novela neurótica, empapado de lágrimas y sufrimiento a rabiar.

Entonces, en estos esquemas, amor es la elección de un signo externo, superficial y pasajero.

Advertimos, entonces, en la mala publicidad,, la radio pasatista, la televisión comercio y la calle amarga, que nos brindan a cada momento ejemplos de "ese" amor falto de lo esencial: lo espiritual  

Cuál es la verdad?

 Cómo podemos intentar tratar de acompañar nuestras vidas de verdadero amor? ...

Para orientar adecuadamente nuestra posición, vamos a detenernos en un párrafo de la primera carta a los Corintios (13,7), que escribió San Pablo, de la cual rescatamos lo que nos dice sobre el amor y su perfección

Susana

 "si yo hablara ..."

 2. El matrimonio y el amor

 Ahora, les pedimos que al amor lo insertemos en lo que es el centro de nuestra atención como cristianos: el matrimonio, la pareja primero, para llegar como consecuencia, luego, a la familia.

Imaginemos el matrimonio como un motor; este requiere para su buen funcionamiento el uso del combustible apropiado.

 El combustible indispensable en la vida conyugal es por supuesto, el amor. Con él se puede comenzar la marcha en el camino de la vida.

Yo me pregunto y les repregunto: ¿Podemos desconocer el amor?

Diría que no. Y porqué, porque tal vez sería como si un médico diagnosticara sobre una enfermedad sin conocer las características de un organismo sano.

Entonces, nos resulta muy difícil imaginar que una pareja funcione sin amor.

Formar matrimonio unido, un hogar feliz, que se desarrolla en su plenitud, no es el resultado automático del casamiento.

 Es una tarea de toda la vida, una búsqueda que comienza justamente en ese momento en que nos casamos. Y se busca la felicidad, pero todos no sentimos, ni vivimos de la misma manera.

 La felicidad, como sinónimo del amor, es un paso, una situación que para disfrutarla hay que aprender a vivirla.

 El matrimonio no debe ser una meta de "sociales". Es el comienzo de una nueva vida, es amor sin reservas y se llega a  él y se reafirma por este camino que todos nosotros, ya estamos transitando, con nuestras realidades, penas y alegrías, que vuela a veces envuelta en la fantasía de un  momento romántico.

 "No son ustedes. los que me eligieron a mí, soy Yo quien los ha elegido". Estas palabras de Jesús a sus apóstoles, tenemos que meditarlas.

Así como El eligió a sus discípulos, Dios nos ha llamado al matrimonio.

El matrimonio cristiano, además de ser una vocación real, es sacramento, que no se reduce a la bendición del sacerdote, es en sí mismo, un signo (= un sacramento) del amor con que Dios ama a los hombres.

En la vida de Jesús, hay un  momento que se recuerda, como las Bodas de Caná. En ese pasaje del Nuevo Testamento, se relata la asistencia de El a una boda en la localidad de Caná; fue acompañado de su madre y algunos discípulos.

Es allí que se produce entonces, en un momento, la transformación (por medio de la acción de Jesús) de agua en vino, para poder satisfacer las ansias de todos los concurrentes ...

Nuestros día de matrimonio, deben ser como las bodas de Caná, debemos convertir el agua insípida de lo cotidiano en vino de lo mejor.

Así será entonces que, cada vez que nuestro amor se hace más fuerte, sereno y maduro, es como si se repitiera aquel milagro.  

Alfredo

 3. La familia y el amor.

 Cada día en nuestro matrimonio, actuando con paciencia y comprensión, sabiendo perdonar y reconociendo nuestras propias limitaciones, iremos afirmando el camino por recorrer.

 En la unión humana, se cumple en nosotros, hombre y mujer, el misterio de la vida y vamos así descubriendo la obra de Dios; se producirá en algún momento la llegada de un hijo.

 Pero, debemos entender que, sólo el Espíritu de amor (Dios), puede hacer fecundo el amor nuestro, y entonces, esa vez, florece la nueva vida. En ese tiempo de regocijo familiar, el amor se hace oración de gratitud y alabanzas.

 Cualquiera de nosotros, ante tamaña felicidad ha elevado su palabra al Señor. Es seguro que nuestro corazón en el momento de la nueva vida parece que grita, sí que grita: "Bendito el que viene en nombre del Señor."

 Casamiento y nacimiento son, entre otros, momentos culminantes, convengamos entonces que nuestra dimensión humana y espiritual crece, se fortalece y madura...

Como aquella noche en Belén, nos maravillamos cada vez ante la vida nueva... El amor se ha extendido a nuestras vidas, y habremos de ofrendar, ahora, no sólo nuestro ser, también el de nuestros hijos, para lo cual, como actitud de servicio, actúa haremos ante ellos con ejemplos propios de cristianos.

 Alfredo 

 4. Las dimensiones de la amor.

 Amor, amor, amor, muchas definiciones, muchas situaciones que lo representan. Pero tan sólo un amor, y tal como expresa la Biblia: "Dios es amor".

 Sin embargo, humanamente vamos a ordenar nuestras ideas, en base al proceso de vivencia que se produce en una pareja.

Es como si tratamos con un ser vivo, que tiene su propio desarrollo y sus propias edades... al igual que cada uno de nosotros.

 Una cosa evidente, el amor puede estar en lo útil, en lo grande, en lo verdadero, en el bien, en lo bueno, en la unidad, en la perfección, sin ser, en esencia, ninguna de esas cosas. ¿Porqué? Porque el amor no es una sustancia. No tiene ser. Tiene valencia. Es un valor...

 El amor vale, en el sentido de lo que esta palabra equivale a estimación, a juicio de gusto. El amor es, sino por su esencia, por su manifestación, un valor espiritual.

 A veces el amor se manifiesta como algo gracioso, elegante, o bonito, o lindo, o hermoso. O bien en su máximo grado: como sublime. Esto es, como amor que puede ser graduado según su intensidad. Tales grados o dimensiones, dependen de la intensidad emocional o afectiva con que nos impresiona. O sea, de la mayor o menor valencia que alcanzó el amor en nuestra estimación espiritual.

 Entonces, vamos a dimensionar, a graduarlo en tres estadios: el amor sensible, espiritual y el amor sobrenatural.

 4.1. El amor sensible.

 El amor sensible es al propio del amor todavía niño. Se apoya ostensiblemente en los sentimientos, experimenta sensaciones, aprecia lo externo y apenas conoce de sacrificios.

Busca su felicidad propia, acaso haya más egoísmo que amor, pero allí está el comienzo del amor. Es como algo gracioso, elegante...

 El amor se vale de la belleza para ratificarse, en si, por si, como un ente sensible.

 Alfredo

 4.2. El amor espiritual

 El amor espiritual es aquel en el cual, uno ya ha aprendido a sacrificarse por el otro. Piensa y razona: mi esposa me entregó su vida, espera de mí, depende de mí, de mí que se lo prometí seriamente y ante Dios.

 Es el amor que se hace adulto, más sólido que el anterior, más sacrificado, no pide... se entrega.

Este siente, se percibe... es como el aroma de una flor que vemos a lo lejos y al saber que existe, sólo con ver su color, también olemos su perfume.

 Susana

 4.3 el amor sobrenatural

 En el amor sobrenatural cobra tremenda relevancia la fe. Porque éste sólo se conoce gracias a la fe que hombre y mujer deben tener

¿Y por qué digo esto?, porque a pesar de compartir, llegará un momento en que ni siquiera el amor espiritual resultará suficiente; se desgastará a pesar de todo. Ambos creen que merecen más, esperaban más, aunque en 20 0 30 años de casados hayan sido una pareja relativamente feliz.

 Es el momento en que los dos, de común acuerdo han de tomar ese amor que se resquebraja o se puede estar perdiendo y han de apoyarlo en Dios. Es el que ve en Dios, ama por y  para Dios. Lo hace todo por El, aunque no lo mereciera el esposo o la esposa. Este grado sublime es pues inefable; algo que cede a la condición del lenguaje humano. Esa perfección que el Señor nos pide y que nosotros anhelamos íntegramente, cuenta con el apoyo inestimable de los sacramentos: a estos recurrimos para fortalecernos, son la reconciliación y la Eucaristía.

 En la reconciliación, alcanzamos la plenitud de la amistad con Dios y con nuestros hermanos, este es el medio que tenemos para purificarnos.

Entre nosotros, el sacerdote actúa en su nombre y el de la comunidad cristiana que también resulta afectada por nuestros pecados.

 Mediante el sacramento de la Eucaristía, la misa, nos aimentamos y somos invadidos por el calor y la fuerza de Cristo.

Ella es el centro de todos sacramentos y de la vida cristiana.

En la santa misa escuchamos la palabra de Dios, damos gracias al Padre, renovamos la muerte y resurrección de Jesús, comemos el pan de vida y construimos la comunidad cristiana que reconocemos como Iglesia.

 5. La Biblia y el amor

 La Biblia, que es la palabra de Dios, nos describe los pasos de la creación, la redención, y nos revela el futuro.

Ese ser creador, muy poderoso, inteligente y lleno de amor comunicativo, creó todo lo bueno. Al hombre lo hizo a su imagen y todo lo puso para el hombre.

En el antiguo testamento, Dios comparó su amor para el pueblo de Israel, con el de los esposos.

El amor de Dios por nosotros, llega a su plenitud en Cristo y El es el modelo para los esposos (Efesios, 5, 25)

Esta unión de hombre y mujer, tal como la de Cristo, capaz  de ser fiel hasta la muerte la muerte de cruz.

Que la cruz debe ocupar un lugar en el matrimonio no se debe entender como resignación fatalista. No, todos procuramos construir una familia feliz y protegerla. La Cruz significa fidelidad y entrega hasta el fin, incluso aunque las dificultades y el cansancio se presenten en nuestras familias... esto, puede tener un profundo sentido, como lo tuvo la cruz de Cristo, que trajo la resurrección y la vida a toda la humanidad.

No todo será dicha y felicidad, el que ama no debe mirarse a si mismo, sino que debe buscar más el dar que el recibir: "porque es dando como sea posible".

Debemos aspirar a un amor maduro, generoso, servicial, así como lo dijo San Pablo (Corintios 13, 4-8)

Frente a cierta mentalidad y medios de comunicación que propagan el divorcio, la infidelidad conyugal, el amor libre, las relaciones pre matrimoniales (Puebla 573), la familia está llamada a ser:

Formadora de personas

Educadora de la fé

Promotora de la justicia y la dignidad humana

Denunciando el machismo que margina a la mujer, el consumismo de nuestra sociedad que hace de ella un objeto de placer, de explotación y propaganda.

 En este orden de ideas también hay que denunciar el irresponsable y masivo control de natalidad, impuesto desde los centros de poder que no paran frente al esterilización y la aborto criminal, porque no tienen en cuenta la dignidad de  la persona, y el verdadero desarrollo de los pueblos (Puebla 575)

 Susana

 En el sacramento del matrimonio Jesús une para siempre al hombre y la mujer que se quieren santificando su amor para que formen un hogar cristiano y eduquen en la fe a sus hijos.

Ha pensado el matrimonio y la familia al modo que es El, amor... comunicación de bienes... y de personas; quiere hacer surgir un mundo mejor y más sincero, más creyente.

 El amor conyugal como todo amor verdadero exige total renuncia de si mismo, pero como el amor viene de Dios... es El que nos enseña a amar; si no estamos unidos a Él el camino del amor es incierto.

El matrimonio cristiano entra así en el plan de Dios, en la historia de la salvación.

 Y así, de a dos, comenzará a recorrer el camino que tendrá situaciones diversas, pero que conducirá al amor recíproco.

 Es un continuo dar y recibir. Amar y ser amada. Porque, amar, no es mirarse a los ojos, sino mirar juntos hacia la misma dirección.

 Los cristianos tenemos una comunicación: en la oración, y ésta no es sólo de alabanza, acción de gracias o petición.

 No se trata de una obligación para cumplir. Es compartirlo todo con el Señor. Cuando el amor se cimienta sobre Cristo y se nutre con su savia, está purificado y de temporal se convierte en amor eterno. Dios ama todo lo que ha hecho, por eso no se cansa.

Se renueva, transforma y santifica la obra de sus manos.

 Yo, esposo

 Quien fue al matrimonio sólo para ser feliz, se está buscando a si mismo y corre el riesgo de usar a la otra parte para exprimirla en lo que puede dar de sí.

 Muchas veces nos encontramos con matrimonios que son dos egoísmos juntos y que perduran hasta que se contraponen sus respectivos intereses. De ahí son los fracasos a la hora de la verdad.  

Si los dos integrantes de la pareja se aman auténticamente, si buscan sobre todo la felicidad del otro, el resultado será la felicidad por reflejo, es decir que uno es feliz al ver feliz al otro. 

Al amor hay que alimentarlo a lo largo de toda la vida para evitar el desgaste, y ese clima será el mejor y más indicado para el crecimiento y desarrollo de la personalidad de los hijos.

Podemos entonces, detenernos en las palabras de Cristo, como norma para quienes aspiran hacer un matrimonio, una pareja que aspira a ideales de amor: "No he venido para ser servido, sino para servir".

 ¿Y cómo es esta unión de amor?, ¿cómo es éste servirse mutuamente?... ambos seguirán siendo dos personas, ninguno es anulado, ni despersonalizado. La suma de uno más uno, ha de resultar una vida, una decisión, una voluntad. Porque debemos compartir todo... La vida, el amor, los cuerpos, la recreación, la casa, los padres, los hijos, la gracia.

 Es indudable la fórmula que he de pronunciar: AMAR ES COMPARTIR.

Todos tenemos un refugio en nuestras casas. Y esto es así, porque al entrar en ese edificio de ladrillos, nos encontramos día a día, con nuestra esposa, nuestros hijos y compartimos todo, el trabajo, la risa, el llanto, la oración. Es decir, estamos compartiendo algo más importante que ladrillos: el hogar.

 En el hogar, todos los une. Rezar, por ejemplo: hemos escuchado ya en el día de hoy que un matrimonio que reza unirlo, permanece unido. Y téngase en cuenta que hablamos de REZAR, no de pronunciar maquinalmente palabras extrañas y sin sentido... o sea, pretendemos que las palabras sean expresadas con el sentimiento necesario. Hablo de poner más oración en la vida y más vida en la oración.  

Nosotros, los esposos, debemos comprender a nuestras esposas, amarlas con ternura,, protegerlas contra todo temor, animarlas. Tal vez, su mayor temor es no sentirse amadas. Ellas necesitan, que además de amarlas, se lo digamos siempre...

Debemos compartir con ella sus alegrías y sus preocupaciones... acaso no somos sólo uno?

Y yo me pregunto ¿Qué me dará esa mujer como esposa, como madre y como educadora de mis hijos?...

 Susana

... y yo, esposa

 ... que espera él de mi?

Muchas cosas han pasado, años, hijos, situaciones difíciles, tantas emociones compartidas.

El hombre centra su expectativa en el porvenir. El trabajo, sus preocupaciones cotidianas y los negocios lo absorben por completo.

Aquí corresponde hacernos una pregunta. ¿Qué preferimos más? ¿Que aumente nuestra capacidad adquisitiva? ¿O que aumente nuestro amor?

Por supuesto que el dinero da una cierta tranquilidad, pero sólo el amor da la felicidad pura.

En el amor debe conjugarse un verbo: CRECER, y lo que nos hace crecer como pareja es el amor fundamentado en la Fe.

 A veces, entre los esposos, sucede que uno de los dos espera ser amado para amar, quizás no saben expresar ese amor por timidez.

Cada persona encontrará la forma de expresarse con el ser amado, pero una cosa es cierta, debemos exteriorizar nuestro amor. Hay amores que no disminuyen, que sólo pasan pequeños catarros, enfermedades transitorias de las que salen fortalecidos...

 Es hermoso ver matrimonios que después del 20,30   o más años de casados, aún van con las manos entrelazadas y mirándose con ternura.

Entonces, nos preguntamos... ¿Cómo llegaron así, que existe aún entre ellos?...

Mucho depende de nosotras, que debemos conseguir para nuestro hogar un clima de paz y alegría. Esto puede resultar difícil, pero no imposible.

Debemos saber que cada uno debe realizarse como persona en el lugar y circunstancia que se encuentre.

Por eso, los casados deben recordar que eligieron realizarse juntos y así aceptar la responsabilidad del hogar que formaron, y de los hijos que DIOS les ha dado como fruto de ese amor.

 Vivencia  

10. EVANGELIZACION Y COMPROMISO

Hemos visto a lo largo de la Jornada la dolorosa realidad en que se halla el hombre en nuestro continente y en el mundo entero. Hemos visto el Plan de Dios, y la propuesta de Cristo, de construir un mundo nuevo, de hacer posible la nueva Civilización del Amor, la Nueva Cultura de la Vida y del Amor. Hemos ido descubriendo los VALORES de ese mundo nuevo. Y ahora nos preguntamos: ¿qué hacer en concreto? ¿Cómo ACTUAR, para ser TESTIGOS de Cristo, para llevar a todos la BUENA NOTICIA (---el EVANGELIO) ?

Para que podamos participar en la renovación de la sociedad, es necesario que los valores que hemos presentado sean vividos y expresados a través de ACTITIJDES NUEVAS. Esto implica iniciar un PROCESO DE CONVERSION, que nace en el corazón de cada uno y se proyecta a la vida de comunidad en los diversos ambientes, para llegar finalmente al nivel social y político.

1) Nuevas actitudes.

En el Orden personal: buscar sinceramente a Dios y abrirse a su gracia. Desear de verdad ser amigos de Jesús. Vida INTERIOR: muchas veces buscamos la felicidad volcando el corazón a lo meramente exterior. Esa felicidad se convierte para muchos en cuestión de "piel", adquirible con dinero y disfrutada en el placer. Pero únicamente el BIEN y la VERDAD pueden saciarnos y plenificarnos. Estos valores no se compran; se descubren en la hondura del corazón; en el diálogo amoroso con Dios y con los demás. Sólo hombres y mujeres profundos podrán reflexionar con madurez, juzgar con equilibrio los acontecimientos, y vivir la nueva sabiduría del amor. Además, necesitaremos ESPÍRITU DE SACRIFICIO y ABNEGACION para construir la Civilización del Amor sin caer en desánimos y abatimientos.

En el orden de la convivencia comunitaria, deberemos practicar en la propia familia el DIALOGO, la COMPRENSION y el PERDON, y prepararnos así para formar las NUEVAS FAMILIAS. En el ambiente del trabajo, estudio, barrio o parroquia, deberemos vivir intensamente en COMUNION, y por la PARTICIPACION ACTIVA, alejarnos de todo individualismo y pasivismo.

En el orden social y político se nos presenta un verdadero desafío: deberemos trabajar por el AMOR SOCIAL, que perfecciona a la justicia y condice a la amistad entre los distintos sectores sociales, culturales y políticos. Además, en un mundo que busca cada día más el triunfo, el enriquecimiento y el lucro, la SOLIDARIDAD para con los más pobres se convierte hoy en un compromiso para todos.

El compromiso social y político debe ser asumido como auténtica opción para participar en la construcción del bien común, y en definitiva, de la Nueva Civilización del Amor

2.Un compromiso para todos.

Siendo la Civilización del Amor un desafío de transformación global y profunda de nuestra sociedad, esta labor constituye un real compromiso para TODOS. los jóvenes necesitan integrar sus esfuerzos con los adultos, y esto, no solo en las estructuras sociales propiamente dichas, sino también en la. Iglesia. Estos serán, por tanto, los CENTROS DE COMUNION Y PARTICIPACION donde deberemos forjar la Nueva Civilización:

a) LA FAMILIA (DP.568-581). Son tareas de la familia argentina: promover los valores humanos y cristianos que están en la raíz de nuestra cultura, entre los cuales la FE es como su fundamento. CATEQUESIS de niños y adolescentes, preparación de NOVIOS para el matrimonio, son campos dentro de la Iglesia donde los jóvenes y adultos podemos y debemos aportar nuestro trabajo y compromiso.

"Abrir" nuestras familias a un ideal de solidaridad y servicio. Promover con el propio ejemplo una vida austera y sencilla donde el SER sea más Importante que el TENER; y el COMPARTIR generoso más que el CONSU-MIR egoísta. Cooperación en CARITAS, Cruz Roja y otros organismos de servicio solidario.

b) COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE (DP.6l8-657). Para ser eficaces en la propuesta y realización de la Nueva Civilización, desde nuestro personal compromiso con Cristo, es NECESARIO TRABAJAR EN COMUNIDAD, COMPARTIR nuestra fé y esperanza, FORMARNOS permanentemente. Este es el objeto de los GRUPOS o pequeñas COMUNIDADES que podemos integrar con otros jóvenes y adultos, vinculados siempre a la COMUNIDAD MADRE que será nuestra parroquia.

En cada parroquia se nos ofrecen distintas posibilidades: movimientos juveniles, encuentros de oración y reflexión, cursos de formación. . . .GRUPOS BIBLICOS: BETANIA (de amigos cristianos), CANÁ (de matrimonios)... (especificar propuestas concretas). Pero lo más importante es alimentar nuestra unión con Cristo con la oración comunitaria y los SACRAMENTOS. RECALCAR LA NECESIDAD DE UNA FORMACION PERMANENTE frente a las IDEOLOGÍAS QUE DOMINAN AMERICA LATINA (DP.535-553), y para poder iluminar con el Evangelio REFLEXIONADO y VIVIDO los distintos desafíos personales y sociales que se nos presentan.

11. Celebración penitencial

EXAMEN DE CONCIENCIA PARA ADULTOS

Dijo Jesús: “Por eso, cuando presentes una ofrenda ante el altar, si recuerdas allí que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda sobre el altar,anda primero a hacer las paces con tu hermano y entonces, vuelve a presentarla”. (Mateo 5, 23-24) ¡Cuántas veces llegamos hasta Dios con el corazón lleno de odios y enojos contra el prójimo! Y ¡qué contrasentido! Le pedimos a Dios que nos perdone las ofensas, cuando nosotros no sabemos, ni queremos, perdonar a nuestros ofensores. ¿Podrá, entonces, perdonarnos Dios? Jesús nos ha enseñado a pedir que El nos perdone. de la misma manera que nosotros perdonamos..... Darle culto a Dios y rezarle está muy bien siempre y cuando no escapemos de nuestras obligaciones con los demás, entre las cuales están las relaciones humanas. Es necesario que los cristianos sepamos convivir. Y para aprender a convivir, es necesario aprender a perdonar. El perdonar es tan importante para un cristiano, que la Iglesia lo ha hecho un Signo del perdón de Dios en el Sacramento de la Reconciliación. Pero para ello será necesario que el cristiano entre cada día en su conciencia (examen) para apoyar todo lo bueno y corregir todo lo malo, y así crecer en la verdadera vida cristiana. Todos los hombres, alguna que otra vez, hacemos una parada en el trabajo, en los negocios, en la familia, para ver cómo andan las cosas: si progresamos en lo que nos hemos propuesto o, si por el contrario, estamos retrocediendo. Es necesario hacer un balance de las cosas, alguna que otra vez. Para todo cristiano, también es necesario que trate de consultar consigo mismo, cómo andan sus relaciones con Dios y con sus hermanos. Eso lo ayudará a comprender si cada vez se acerca más a Dios o si, por el contrario, se aleja cada vez más del Señor-

INTRODUCCION A LOS EXAMENES SOBRE LOS MANDAMIENTOS

Una vez libres de la esclavitud de los egipcios, en el desierto, en el monte Sinaí, Dios le propone, al pueblo de Israel, por medio de Moisés, una Alianza (Ex 19- 21). Si cumplen y son fieles a ella, expresada en los diez mandamientos, ellos serán su pueblo. No puede haber verdadera libertad para un pueblo, si la gente no cambia por dentro: sin un corazón libre, fraternal, recto, y responsable, abierto a Dios y a los hombres. La Ley de Dios (mandamientos) será la mejor manera de preguntarnos las cosas para hacer nuestro examen.

1º Mandamiento: Amarás a Dios sobre todas las cosas. En nuestra familia, - ¿Qué lugar ocupa Dios? - ¿De qué manera aceptamos su Voluntad? - ¿Hablamos con Dios para darle gracias, pedirle perdón y confiarle nuestros problemas y necesidades? - ¿Procuramos ver todas las cosas con fe? ¿Aceptamos con alegría nuestras propias pobrezas? ¿Ponemos nuestra esperanza en Dios, aún en los fracasos?

2do. Mandamiento: No tomarás el nombre de Dios en vano. En nuestra familia, - ¿Se respeta el nombre de Dios, de María y de los Santos? - ¿Usamos del juramento para que se dé crédito a nuestras palabras? - ¿Ofendemos el nombre del Señor o de los santos? - ¿Hablamos sin respeto de la Iglesia, del Papa, de los Obispos, de los sacerdotes, religiosas o laicos?

3er. Mandamiento: Santificar las fiestas. En nuestras familias: - ¿Participamos de la misa cada domingo o días de fiesta? - ¿Tratamos en esos días de hacer un poco más de oración, si no podemos participar de la misa? ¿Tratamos de dedicar un tiempo mayor a la lectura del Evangelio, en los días festivos? - ¿Dedicamos algún tiempo de los días de fiesta para hacer el bien a nuestro prójimo? - ¿Procuramos divertirnos sanamente? 4º Mandamiento Honrarás a tu padre y a tu madre. En nuestra familia: ¿Procurarnos llevarnos bien y vivir unidos? - ¿Dedicamos un tiempo, cada día, para hablar con nuestros hijos? - ¿Tratamos con amor y respeto a nuestros mayores? - ¿Nos preocupamos por la educación de nuestros hijos? ¿Por transmitir los valores y tradiciones de nuestro Pueblo? - ¿Compartimos sus preocupaciones, amistades y contratiempos?

5º Mandamiento: No matarás. En nuestras familias: - ¿Cuidamos nuestra salud como el don más precioso que nos ha regalado Dios? - ¿Arruinamos nuestra vida con comidas, bebidas u otros vicios perjudiciales? - ¿Respetamos la vida desde el mismo momento que aparece en el seno de la madre? ¿No aceptamos el aborto por ser una ofensa contra Dios y contra el prójimo? - ¿Perdonamos las ofensas o guardarnos rencor a otra personas?

6º Mandamiento: -No cometerás actos impuros. - En nuestras familias: - ¿Respetamos y vivimos nuestra vida sexual como expresión y celebración del amor que nos une como pareja, y responsablemente abiertos al don de la vida?

- ¿Dejamos entrar en nuestros hogares revistas, fotografías, grabaciones o imágenes que nos puedan llevar a malos pensamientos y deseos? - ¿Tratamos de comprender más a nuestros hijos durante la época del crecimiento? - ¿Como seleccionamos nuestros programas de diversión, cuando los mismos pueden ser motivo de pecado?.

7º Mandamiento: No robarás. En nuestras familias: - ¿Tratamos de ser justos con todos los miembros de la familia? - ¿Colaboramos con los trabajos que hacen al bienestar Familiar? - ¿Pagamos lo debido a las personas que trabajan bajo nuestra dependencia? - ¿Trabajamos y nos comprometemos con nuestra acción, para que haya más justicia en la comunidad donde vivimos?

8º Mandamiento: No levantarás falso testimonio, ni mentirás. En nuestras familias: - ¿Nos esforzamos por aceptar a las personas corno son? - ¿Ponernos en peligro la buena fama del prójimo con nuestros chismes y calumnias? - ¿Hacemos esfuerzos por evitar hablar mal de los demás? - ¿Rezamos por las personas que pueden estar equivocadas en su modo de actuar? - ¿Mentimos con Facilidad, para escapar dc situaciones comprometedoras? - ¿Envidiamos a las personas. porque viven en mejor situación que nosotros?

9º Mandamiento: No consentirás pensamientos ni deseos impuros. En nuestras Familias: - ¿Faltamos el respeto a nosotros mismos y a la persona que amamos, con pensamientos, deseos, conversaciones y acciones que están en contra de lo que Dios quiere y de la dignidad del amor? - ¿Pensamos que el sexo es sólo una oportunidad para el placer? - ¿Aceptamos como una cosa normal los casos de infidelidad porque muchos la practican? - ¿Comprendemos el peligro que llevan consigo esas relaciones fuera del matrimonio para con la pareja y tos hijos?

10º Mandamiento: No codiciarás los bienes ajenos. En nuestras familias: - ¿Vivimos angustiados por la “buena suene” de los demás? - ¿Ambicionamos las cosas que tienen las demás personas? - ¿Sabemos apoyar con generosidad el progreso de los otros? Educamos en la valoración de los propios dones y en la responsabilidad de hacerlos fructificar? ¿Sabemos valorar a cada persona por si misma, y no por las apariencias o por lo que tienen?

En un tiempo de silencio, recogerse para pedirle perdón al Señor. Cada uno lo hace antes de la Confesión. 11. Explicación de SILOE. Cartas.

12. Renovación de las promesas matrimoniales.

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